Un linaje portuense con destino Ecuador

| Texto: Antonio Gutiérrez Ruíz
Rafael Franco Gil, republicano radical y autodidacta políglota, destacó en El Puerto como comerciante y político a inicios del siglo XX, pese a su ideología minoritaria. Su vida familiar y profesional estuvo ligada a la firma Jiménez Dávila, mientras criaba a sus hijos en un entorno marcado por el trabajo y la actividad social local. Su hijo, Rafael Franco Díaz, amplió horizontes viajando a Estados Unidos y estableciéndose finalmente en Manta (Ecuador), donde desarrolló negocios cafeteros. Allí consolidó la saga familiar, con descendientes influyentes en la vida pública ecuatoriana, su nieto, Rafael Franco Barba, llegó a ministro de aquel país, manteniendo vivo el vínculo con sus raíces portuenses.


